Los pedidos recibidos a partir de las 16:00h del jueves 29, se prepararán el martes día 3. ¡¡Feliz puente!!

Epífitos

Opiniones de nuestros clientes

Valorado con 5 de 5

“Estoy encantada con esta suculenta! Parece cómo planta de otro planeta, pero es preciosa, fuerte y fácil de cuidar. Desde que llegó, ha crecido bien y mantiene un color espectacular. Si estás pensando en comprarla, no lo dudes, la recomiendo!”


Nina Francuzevica

Valorado con 5 de 5

“Es mi segundo pedido, todos los ejemplares perfectos, super bien empaquetados, atención exquisita por teléfono y siempre con un bello detalle.
Gracias.”


Juan Antonio Corbalan Lopez

Las plantas epífitas son una elección maravillosa para aquellos que desean agregar un toque de exotismo a un jardín o espacio interior. En su hábitat natural, estas plantas crecen sobre otras estructuras, como árboles o rocas, y son conocidas por su adaptabilidad y belleza única, pero se comercializan enraizadas en macetas colgantes para nuestra comodidad.

Al comprar plantas epífitas, asegúrate de informarte sobre las necesidades específicas de cada especie epífita que elijas, ya que algunas pueden requerir condiciones de humedad, luz y temperatura específicas.

Con el cuidado adecuado, estas plantas agregarán un elemento distintivo y natural a cualquier entorno.

¿Qué plantas son epífitas?

Las plantas epífitas son aquellas que crecen apoyándose sobre otras plantas que las ayudan a elevarse hacia la luz y el aire, pero sin extraer nutrientes como lo haría una planta parásita.

En su hábitat, las plantas epífitas toman su alimento de la materia orgánica que hay sobre la superficie que le sirve de anclaje y del aire y de la humedad ambiental, pero cuando las tenemos en macetas hay que regarlas y abonarlas como a cualquier otra planta.

Tipos de plantas epífitas

Las plantas epífitas más conocidas por el público en general son las tillandsias; son epífitos del género bromelia y a menudo se denominan «plantas de aire» o «clavel de aire» debido a su capacidad para absorber nutrientes y agua del aire sin necesidad de estar plantadas en tierra. También hay helechos epífitos, líquenes y musgos que se desarrollan en entornos arbóreos.

Es interesante resaltar que también existen algunas cactáceas que son epífitas, como las Schlumbergeras llamadas “cactus de Navidad” y que tanto nos gustan por su profusa floración.

La mayoría de los cactus epífitos se caracterizan por sus tallos largos y por sus flores de colores vivos.

¿Cómo cuidamos de nuestros epífitos?

Hay que tener en cuenta que, aunque soportan la falta de agua, realmente vienen de zonas tropicales en las que la humedad ambiental es muy alta y la intensidad del sol es mucho menor que la que podemos tener por ejemplo en Andalucía, por lo que lo mejor es ubicarlas en una zona bien iluminada con poco sol y darles unos riegos algo más constantes que a otros cactus y suculentas, pero dejando secar la superficie de la tierra antes de volver a regar.